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domingo, 3 de diciembre de 2017

Tiempo de evaluación (lunes y jueves)

Así evaluamos en cada uno de los grupos de escritura todo el trabajo del año

Grupo de los lunes

Considero que fue un año excelente para este grupo, de mucha producción y estabilidad. A pesar de que Matas y Giselle no pudieron continuar, el resto de grupo se mantuvo estable durante todo el año, con excelente puntualidad y muy buena asistencia. El ritmo de las devoluciones y el compromiso en las lecturas estuvo acorde a estas circunstancias.
Cumplimos con casi la totalidad del programa de lecturas. Solo nos quedó pendiente la visita de Laura Massolo por la dificultad en adquirir su libro. Pero esperamos que el año próximo pueda concretarse. El resto de los autores han sido muy provechosos, principalmente Rivera y Gusmán. Este último marcó un antes y un después en las producciones de estos talleristas.
Fue un año especial en el que le dedicamos mucha energía a la publicación del libro. Y aquí me detuve a tratar de entender junto ellos la resistencia y poco compromiso que observé en las etapas previas y posteriores a la publicación, ya que no tuve la respuesta esperada en las correcciones, intervenciones y posterior organización de la presentación, que se llevó a cabo gracias al estímulo que generó Leticia en el acompañamiento de esta actividad. Ellos aventuran que la concreción del sueño superó sus expectativas, que no lo veían factible y que solo siguieron adelante por mi insistencia. Fenómenos raros que se dan, parece. Sin embargo hay que destacar que brillaron en la presentación del libro y los vi felices y emocionados como nunca. Esperemos que esa experiencia sea el motor para que no descansen tanto en mí y se animen a organizar "solos" la presentación oficial en marzo o abril.
Analizadas estas cuestiones, hago el racconto de sus autoevaluaciones:

Tomó la palabra Inés que por primera vez en la historia de este taller confesó estar contenta con su producción poética, ya que la consideraba una asignatura pendiente. Luego, para no desacostumbrarnos, comenzó a criticarse respecto a lo protestona, negativa y vaga que estuvo. También manifestó su disgusto por los autores elegidos para el taller de lectura, motivo por el que lo abandonó. Dice no querer saber nada con las escrituras del yo y con entrometerse con la vida privada de los autores. Reconoció haber disfrutado de Rivera y EL farmer. Sus compañeros reconocen haber conocido su nueva paleta poética y valoran sus logros. Acordamos que si bien no tuvo una producción súper abundante como otros años, sí tuvo una producción sostenida y por primera vez con mucha corrección previa y posterior a las devoluciones. Esta nueva actitud frente a l proceso creativo, más la aparición en el último tiempo de la poesía, nos hace suponer que es un año de viraje en su producción y esperamos ansiosos sus nuevos textos el próximo año.
Continuó Leticia que consideró este año muy productivo para todos y ejemplificó con la salida del libro, un logro importantísimo que otros talleristas no nombraron en su evaluación. Leticia dice haber aprendido de todos su compañeros, sentir que sus textos se inclinan a lo nostálgico y no poder soportar los tres meses sin venir, ya que se afincó mucho al taller y su gente. Sus compañeros también valoran la rápida integración que tuvo con el grupo, cómo se comprometió como una más en la difusión del libro y cuánto valoran su presencia como generadora de una nueva energía. También valoran el crecimiento en sus textos y la abundante producción que trajo. Yo valoro cómo sus textos fueron virando de lo más reflexivo o autorreferencial a la literaturización y construcción de personajes. Comparto la idea de que Leticia es una gran observadora de la realidad y que genera a partr de imágenes sus textos. Su incorporación al taller ha sido altamente positiva y esperamos que el año próximo tenga tan buen año como este.
Le tocó el turno a Laura y manifestó que le gustó mucho leer teatro, a Pessoa y la lectura en general de autores que le resultaron inesperados. Planteó no poder cumplir con las consignas y la invité a que se deje conducir hacia el lado que la llevan, que no se resista y deje de lado el súper yo del cumplimiento, Las consignas deben ser un estímulo para la escritura, no una imposición. Lo mismo le sucede con cierta presión para escribir poesía, por lo que la invito a continuar con lo narrativo y seguir explorando en ese universo al que le puede sacer mucho jugo aún. Ella aclara que en el grupo se siente muy cómoda y que puede escribir cualquier cosa, pero que valora especialmente las poesías de sus compañeros. Estos la ven como una escritora en ciernes y le marcan lo descriptivo, ameno y profundo de sus textos. Por mi parte le agradezco las devoluciones comprometidas y muy ligadas al lenguaje que realiza encuentro a encuentro, creo que fue un año de experimentación para ella porque se permitió entregar textos variados en temática, forma y género. Nos han quedado textos en carpeta de ella y le auguro para el año que viene un año de mayor producción.
Miriam, por su parte, dijo que fue un año muy tumultuoso para el taller por la cantidad de trabajo y logros que hemos tenido. Destaca cuánto disfruta de cada lunes que, dice, espera con ansias. Confiesa frustrarse cuando no logra escribir y reconoce que la lectura de EL frasquito de Gusman le disparó otra forma de escribir y todos nos reímos al recordar su performance de lectura en la muestra del texto que da cuento de eso. Dice con agudeza que ese texto les abrió la cabeza a todos y que también disfrutó mucho El farmer porque la llevó a realizar una investigación histórica antes de escribir. Sus compañeros listan todos los cambios que se vieron en su escritura y el gran crecimiento que vieron año. Yo creo que para ella este ha sido un año inolvidable, de mucho disfrute y libertad con los textos y su propio proceso de escritura. Coincido con que Gusman la cambió, que Rivera la nutrió y que sus textos posteriores dan perfecta cuenta de su gran evolución.

Cuando le tocó hablar a Silvia dijo que se reconocía insoportable consigo misma porque está muy autoexigente. Dice que Pessoa le aportó mucho y que después de la resistencia inicial a Gusman fue un autor que la nutrió mucho también y que vio una ruptura en todos a partir de esa lectura. Reconoce que le cuesta leer teatro y escribir según las consignas porque está muy atravesada por lo social y ese fue su motor de escritura este año. Considera que el libro fue todo un logro que condensa el trabajo de muchos años y que se siente muy a gusto con el grupo, a punto tal de amar los lunes. EL crecimiento de todos la estimula. Sus compañeros notaron su gran trabajo en poesía de este año y valoran sus aportes en las devoluciones. Yo creo que fue un año de gran concentración de ella, tanto en sus poemas bien pulidos y en el trabajo en general, estuvo más ordenada con las devoluciones y se ve un estilo marcado y cuidado en sus producciones. Veremos con qué nos sorprende luego de su estancia veraniega que siempre es incentivadora de nuevos textos.

Luego, ante la ausencia de Nélida, leí la evaluación que mandó en la que destacaba su compromiso con el taller a pesar de sus viajes a los que consideró necesarios para su recuperación física y emocional. Reconoce una producción escasa pero más profunda y haber dado más atención a la lectura porque disfrutó mucho del taller de lectura de los sábados al que acudió con placer. Leí los comentarios halagüeños a sus compañeros y luego su observación a la exigencia que sintió por parte de la coordinación, por lo que me conmina a bajar un cambio ”por la salud de todos”. Se siente muy feliz de pertenecer a este grupo y acepta cualquier propuesta de lectura que haya y concluye con un pedido de más consignas grupales, que será tenido en cuenta. Sus compañeros destacan el crecimiento en su escritura que a pesar de su brevedad ganó en calidad. Resaltan el costado psicológico presente en sus textos y en el delicado manejo de la descripción. Yo creo que fue un año que se tomó a su ritmo, que planeó sobre la escritura en el sentido de dejarse llevar, disfrutar del juego, como hizo con los heterónimos, dejando de lado viejos corsets. Tal vez Gusmán la ayudó en esta liberación y el texto que escribió luego de su lectura da cuenta de eso. Evidentemente fue necesario y reparador transcurrir así este año.
Finalmente le llegó el año a Valentín que se definió como el peor alumno, a pesar de notar progreso en su propia escritura . Lamenta haber llegado tarde a la literatura pero dice estar muy cómodo y gustoso de darle en el taller el valor a la palabra, principalmente después de la lectura de Gusman. Sus compañeras le dicen que ven a otro Valentín en su poesía y se reconocen admiradoras de su nueva producción. Ven mucho crecimiento. Y si bien no perdió el costado social y combativo, también afloró el lado más lírico e intimista en sus versos. Observación a la que adhiero y considero que fue un año intenso de escritura para él. Batió todos los records con 25 textos presentados más cuatro que quedaron en carpeta. Extraño sus cuentos porque aportaban la mirada masculina sobre el mundo y la amistad, pero veo un trabajo muy interesante con la forma poética y valoro la reescritura atenta que realiza de cada poema. No comparto en absoluto su opinión de ser el peor alumno porque siempre está dispuesto a colaborar, a escribir, a revisar lo propio, a aportarle al otro. Así que de tarea le dejo leer a Fontanarrosa con la ilusión de nuevos textos narrativos por venir.

Pasados de hora, pero felices, nos despedimos hasta el próximo lunes que nos reuniremos para festejar el cierre de este fantástico año.


Grupo de los jueves

Me sorprendió durante el año la pronta cohesión que se estableció entre todos sus integrantes, con una asistencia casi perfecta de cada uno de ellos y un enorme entusiasmo desplegado en cada encuentro. Tanta buena energía dio fruto en una abundante producción y en devoluciones cada vez más ricas y exigentes, en las que se problematizaron diversas cuestiones teóricas y técnicas que debimos poner sobre el tapete. Hubo mucha experimentación y una muy marcada evolución en los escritos de cada integrante. Me sorprenden mucho, y gratamente, todas estas características inesperadas para un grupo recién conformado.
A lo largo del año se nutrieron con los autores leídos, aunque como tienen muchos deseos de seguir con sus propias experimentaciones, algunos como Cortázar o Melville no fueron explotados a fondo. En cambio Monterroso y Pessoa resultaron disparadores de una abultadísima producción. Pizarnik creo que va a ir horadándolos lentamente durante el siguiente año.
Nos quedó pendiente la visita de Massolo por la dificultad de adquirir su libro, pero concretaremos esto el año próximo. También nos debemos una salida teatral. Esperamos que pongan en cartelera en 2018 obras vinculadas con algunos de los autores de nuestros programas.
Finalmente, en la Muestra de Fin de Año brillaron de una manera especial y nuevamente aquí no parecieron novatos. Por suerte se logró una buen funcionamiento con el grupo de los lunes y ambos se enriquecieron con las actividades compartidas. Por eso cosecharon muchas alabanzas.

Y así es cómo se autoevaluaron ellos:

Gretel, una de las que más producciones presentó, dice estar muy contenta con el grupo y que el taller le sirvió mucho para descubrir cuán diferente se puede escribir. Ella viene de experiencias en otros talleres y valora la posibilidad que tiene en El escribiente de no ser encorsetada, agradece los aportes teóricos y disfruta el dejarse fluir de cada compañero y de ella misma. Se siente libre para traer cualquier tipo de texto. Yo le remarco su gran apertura a revisar lo escrito, cuán permeable es a repensar la escritura en función de las observaciones recibidas. Estoy segura de que ese pulido permanente que le hace a sus escritos la llevará a muy buen puerto. Sobresale, a lo Poe, en el golpe de efecto que busca en cada uno de sus textos. Todos disfrutamos de cómo nos sorprende siempre.
Sus compañeros, por su parte, la consideran ya una escritora con todas las letras, valoran mucho sus acertadas intervenciones y el manejo de herramientas técnicas y literarias. La incentivan a lanzarse más, a reconocer la calidad de su producción y a que traiga nuevos borradores. En fin, la invitan a arriesgarse y ella se muestra encantada.

Mirta tuvo una producción sostenida durante el año y ella, que dice haber venido al taller "para ver qué pasaba", se siente feliz de su nueva conexión con la escritura y de poder dejar de lado el Derecho. Reconoce que le gusta mucho leer, pero que le cuesta escribir, que le hacía falta este espacio para poder volver al ruedo. Siente que la heterogeneidad del grupo le aporta mucho. Yo creo que es muy curiosa, que disfruta de la experimentación y se permite transitar por diferentes géneros. Es muy analítica y va incorporando con mucha avidez todo lo que le brinda el taller.
Sus compañeros ven mucha evolución en su escritura y dicen disfrutar el hilo de tensión y el aire de extrañeza que muchas vences tiene. La reconocen como muy buena compañera y saben, porque lo  notan, que le gustan mucho los aportes que le dio este año el Taller de Lectura al que asiste los sábados y del que generosamente comparte textos o conceptualizaciones con su grupo de escritura.

Marcela le aporta el humor al grupo y tiene una lucidez y profundidad que va volcando más y más en sus textos. Dice que se siente muy sorprendida por todo lo que le suscitó el taller, lugar al que vino sin prejuicios y sin saber si iba a poder escribir o no, "vengo de foja cero". Dice que viene a jugar , que se siente muy bien y muy cómoda. Intuye que podría escribir escribir mejor aun y tiene muchos deseos de progresas en la escritura. Valora los autores leídos en el año y las escrituras de sus compañeros. Reconoce que le falta ahondar un poco en sus devoluciones. Estimo que el año próximo seguramente lo hará porque con tranquilidad va asimilando muchísimas herramientas. O, como dice ella misma: "construyo con la palabra y la palabra me construye".
Sus compañeros estiman que le aporta al grupo una visión diferente, que no parece que empezara de cero en la escritura literaria, que sus textos "los hacen volar". Todos están muy sorprendidos con su evolución y agradecidos por sus aportes a la buena dinámica del grupo. Y, por supuesto, le piden más textos.

Beto, el que más se resistió al taller durante todo el año, creo que fue el que más lo disfrutó. Dice que sigue buscando "el método" para escribir, pero a pesar de ello ve una evolución en su escritura, una mayor seguridad, dice tener algunas cosas más claras. Reconoce que las consignas le dieron tela para cortar y que está contento porque logró trabajar con autoconsignas. Se siente contenido en este espacio y desea más tiempo para escribir. Piensa que el grupo tiene mucha calidad literaria y descree de lo que él le puede aportar. Sus compañeros luego le rebatirán esto. Uno de sus mayores aportes, creo, es el de mostrar siempre el costado trasgresor, ya sea de las consignas, de las indicaciones, del lenguaje, de los géneros o de los temas.
El grupo rescata sus acertadas opiniones, su originalidad. Luego le piden que sea menos autoexigente, que baje las expectativas sobre lo que deben decir sus textos, para que estos puedan fluir más. Le agradecen sus devoluciones y lo incentivan a seguir escribiendo en las vacaciones.

Mariana fue la que más producciones presentó, algunas incluso quedaron en carpeta para el próximo año. Ella dice que le costó venir porque se sentía sapo de otro pozo, que se estuvo resistiendo, que tenía prejuicios para amoldarse. Luego empezó a sentir empatía con los compañeros y se sintió más anclada al taller. Piensa que le cuesta criticar a los compañeros y que mucho no aporta. Sus compañeros le agradecerán luego sus interpretaciones desde lo sensible. desde su otra mirada sobre la vida y la muerte. Reconoce rebelarse ante las indicaciones dadas por la coordinación o las devoluciones de los compañeros, pero que cada día las acepta más y se anima a la corrección de sus textos.
Los compañeros dicen que les cuesta separa a la persona de los escritos, ya que pone el corazón en cada uno de sus textos. Y si bien notaron algo de la resistencia a la crítica, por su parte la invitan a  que se de cuenta de la apertura que también tiene y le recuerdan cómo aceptó escribir algo diferente cuando se lo propusieron. Solo le piden que no se apure en las entregas, que pula sus textos, seguros de que saldrán aun mejores, ya que le remarcan la fuerza de sus personajes y la nota que le aporta lo autorreferencial.

Más que felices y luego de organizar el asadito que comeremos en casa de Mariana, agradecidos una vez más al gran Cacho por sus colaboraciones con el taller, nos despedimos hasta el festejo.



Así terminamos la semana de evaluaciones y un año de grandes logros y mucho crecimiento para todos y para el taller también.

 ¡Hasta el 2018, queridos talleristas de El escribiente!

viernes, 14 de julio de 2017

Evaluación (grupo de los jueves)

Un grupo con mucha energía.

Ayer hicimos la primera evaluación de mitad de año y los resultados fueron altamente satisfactorios. Es un grupo que se integró con una llamativa rapidez y se cohesionó muy bien. Se los nota muy felices de asistir y transformaron este lugar en un espacio placentero y de mucho compromiso. Asisten con regularidad y puntualidad, participan con muchas ganas y tiene responsabilidad en las lecturas de los textos de sus compañeros y de los autores consagrados del programa. Es un momento de mucha producción y hay que aprovecharlo porque probablemente no sea siempre así, de manera tal que los invito ¡a no desperdiciar este excelente momento!
Solo les pedí condensar un poco más sus devoluciones y evitar repeticiones para poder acortar el tiempo que le dedicamos a cada texto ya que está siendo excesivo y por esta razón podemos analizar pocos textos por encuentro. Coincidieron con esta apreciación e intentaremos optimizar mejor el tiempo para poder trabajar con más producciones por encuentro.
Marcela se mostró supersatifecha con el taller y la coordinación, dice divertirse mucho en la escritura y que, a diferencia de otras disciplinas artísticas que practicó anteriormente, aquí puede desempeñarse libremente. En el taller se destaca por su mirada original y descontracturada y fue una grata sorpresa la calidad de sus textos y lo pronto que llegó a la ficcionalización siendo que es la primera vez que encara la escritura literaria. Por supuesto le agradecemos el humor que pone al grupo.
Mirta se reconoce en un "estar empezando" y en la necesidad de despojarse de la abogada que hay en ella para poder escribir más libremente literatura. Dice no sentirse mal por no sentir los momentos de inspiración que antes solía tener. Yo creo que estas sensaciones se deben a que está iniciando una nueva etapa en el contacto con la escritura y que se está tomando su tiempo, la noto en un proceso de integración, observación y asimilación de todo lo nuevo. Ella dice estar en el lugar que quiere estar y sentirse muy estimulada por las distintas voces del taller y sin presiones. Aunque no lo crea, su voz está surgiendo y es respetada en el grupo.
Mariana dice estar muy feliz de venir a un espacio que no está dispuesta a perder, sin embargo reconoce que al principio le costó adaptarse porque temía que las normativas o estructuras del taller atentaran contra su proceso de escritura que define como anárquico. Ahora dice aceptar las herramientas brindadas pero decidiendo ella cuando aplicarlas. ¡Y precisamente de eso se trata un taller! Está en un momento de abundantemente producción y tiene que aprovecharlo al máximo. Le aporta al grupo su gran sensibilidad y carga de afecto y es la más volcada a la poesía, por el momento.
Gretel, que concurrió varios años a otro taller de chicos más jóvenes, tenia ciertos temores de formar parte de un taller de adultos pero se manifiesta muy contenta y agradecida por las devoluciones y la amplitud de criterios que encontró acá. Sus compañeros la definen como "una escritora con todas las letras", por el manejo que tiene de criterios formales que aplica hábilmente en sus textos. Escribe esencialmente narrativa con personajes bien delineados, tramas complejas, remates sorprendentes. Es muy observadora de las cuestiones formales, escucha mucho las criticas y se anima a reelaborar sustancialmente sus textos a partir de las devoluciones.
Beto se define como un buscador y un inconformista, dice que tenia sus pruritos al iniciar el taller, pero que se siente muy cómodo aquí, aunque reclama "un lugar donde le enseñen más a escribir", algo más prescriptivo, tal vez. Dice estar en crisis también con su vocación actoral y que en este momento tiene muchas ganas de escribir. Yo le marco su búsqueda permanente en la escritura, su pelearse con al forma y buscar nuevas maneras de expresarse, hecho que valoro al igual que su cuestionamiento de todo porque también se cuestiona a si mismo y puede absorber lo dicho por sus compañeros. Los compañeros y yo le mostramos las herramientas literarias que de manera intuitiva ya está manejando y con las que nutre al taller. Aprovecho para mostrarles a todo la pestaña de herramientas de este blog.

Fue un encuentro intenso que ni tiempo nos dio para un recreìto, pero contentos por haber reconocido estar el grupo en un excelente momento, hicimos la prueba de analizar en 20 minutos un texto y ¡lo logramos!
Observamos en la reescritura de "Narciso frente al espejo", de Gretel como logró condensar (¡¡de 8 a 3 carillas!!) el cuento y cómo todo adquirió una nueva relevancia, a punto tal que varios de sus compañeros leían ahora otro cuento. Un trabajo arduo y muy difìcil de hacer sobre un texto propio que consistió en quitar todo lo superfluo, evitar las repeticiones, condensar acciones, reformular las conexiones, etc. Pero semejante Frankenstein rindió sus frutos en el texto final logrado.

Felices nos despedimos para dentro de quince dìas en que analizaremos:
-Piel de conejo, de Gretel.
- Cuentos breves, de Marcela.
-Todos los heteronimos de Mariana y sus respectivos textos.
-Cuendo te miro en piel, de Beto

¡Nos vemos!

Evaluación (grupo de los lunes)

Post en preparaciòn

Un grupo que ya camina solo

El pasado lunes hicimos nuestra habitual evaluación de mitad del año con este grupo que viene muy aceitado, trabajando hace seis años varios de sus integrantes, desde el año pasado otro tanto y con la reciente incorporación de Leticia este año. Hay que destacar la apertura para recibir a nuevos compañeros y lamentamos que no hayan podido continuar Giselle y Matías, esperamos que pronto puedan reincorporarse.
Es un grupo que funciona muy bien, a pesar de las ausencias que se hicieron sentir en esta primera etapa del año. En este caso les vuelvo a pedir a los talleristas que traten, en la medida de lo posible, de enviar sus devoluciones cuando no pueden concurrir, así sus compañeros no se quedan con la falta de sus voces.
Todos se mostraron muy movilizados por las lecturas propuestas para este año, principalmente con Gusmán, que luego de ser resistido “les partió la cabeza” y generó una catarata de textos muy  muy interesantes, influidos por su estilo. También los que asisten al taller de lectura indicaron cuánto los nutre hacer las dos actividades en forma complementaria.
Nélida es una de las que se muestra encantada por este programa de lecturas que considera como un hito en su producción, reconoce haber escrito poco pero verse mejor en sus textos y agradece el aporte de los nuevos integrantes. Coincidimos con ella en que sus nuevos textos están mostrando otra manera de escribir, más sutil, más  profunda, más descontracturada. Una nueva Nélida está naciendo.
Miriam nos sorprende diciendo  que no está conforme con ella misma porque se encuentra muy presionada por otras actividades y problemas domésticos. Sus compañeros le retrucan que es muy autoexigente y yo que la veo muy cómoda en el taller y con una considerable producción. Suele ser muy responsable también con las lecturas y devoluciones así que la instamos a que se relaje más y que continúe en este camino de evolución constante que presenta sus escritos por animarse a todas las consignas sin saltearse ninguna. Asimismo le sugiero que tome otros puntos de partida, no autorreferenciales, para ver qué pasa.
Laura también menciona cuánto le gustaron los textos leídos y cómo Pessoa la obligó a salir de su zona de confort y el estímulo que siente para escribir algo distinto a partir de eso. Valoramos las interesantes lecturas que aporta al grupo con su observación detallista y la instamos a repensar en serie su producción de personajes “en recorrido”.
Valentín nos recuerda que siempre tuvo a vocación de escribir y que está aprendiendo a hacerlo más y mejor. Siente que lo nutren mucho los aportes de sus compañeros. Sigue muy productivo, ahora corrige mucho y cumple con las consignas al dedillo. Todos coincidimos en cuánto ha evolucionado su poesía con la incorporación de mayor lirismo y recursos literarios. Las chicas le agradecen también su aporte desde la masculinidad. Y él promete acompañarnos mientras la maquina siga tirando. Se ve que se está contagiando de cierto humor negro.
Leticia reconoce que le gusta mucho estar en el grupo y lamenta los encuentros que perdió por su neumonía. Dice que Pessoa le hizo daño pero que también la hizo pensar. Nos contó un poco más de su proyecto de novela y cómo venir al taller la estimuló para retomarlo. Dice no poder hacer nada por “culpa” de la novela y la invitamos a que no haga nada y solo escriba la novela. ¡Es un buen momento para ella y tiene que aprovecharlo! Nosotros notamos su gran energía, cómo empezó con todo el taller y lo cómoda e integrada que se siente. Agradecemos sus aportes sinceros y nos gustan sus lecturas (y escrituras) no inocentes.
Inès, para no variar, dice que “está haciendo nada”. Esa nada a la que nos tiene acostumbrados. Dice que bajó su calidad y que no estuvo a tono con las lecturas, aunque reconoce que le gustó su texto “Momo y frasco”, producto de su desagrado por Gusman y Artaud. Los compañeros le dicen que es una sensación de ella y que disfrutan mucho el humor que despliegan sus últimos textos. Tal vez esté en un momento de búsqueda interior y hay que permitirse el “paramo” con la esperanza de que después todo florezca, ya que suele darse de esa manera el proceso creativo.
Lamentablemente Sivia no pudo venir a la evaluación por su salud y nos quedamos con las ganas de mostrarle cómo ha tenido una buena producción esta parte del año (a pesar de sus reiteradas inasistencias) y cuán afinada y detallista está con sus últimos textos poéticos. Ya verenos si a la vuelta de las vacaciones podemos recuperar algo de su propia evaluación.


Contentos con la tarea desarrollada hicimos una breve pausa para el café y

Tiempo de evaluación

Todo taller literario que se precie de tal y que quiera conservar la coherencia y evolución en la tarea debe periódicamente tomarse un tiempo de evaluación para reflexionar sobre lo andado.
En el Talle literario El escribiente elegimos dos momentos para hacerlo: una evaluación rápida y rectificatoria de rumbo a mediados de año y otra más profunda a fin de año, en la que analizamos lo hecho y lo por hacer.
Ya estamos en julio y en ambos grupos de El escribiente realizaremos la evaluación de mirad de año.
Armé un rápido punteo para orientar la misma, principalmente para ayudar a los nuevos integrantes:
-La evaluación es un balance periódico, un detenernos a reflexionar sobre nuestra actividad, en la que cada uno reflexiona sobre su proceso tallerístico.
-Pensamos la comodidad o incomodidad que sentimos frente al juicio de los demás, cuánto nos importan o no sus críticas, cuántas internalizamos y cuáles no, etc.
-Sopesamos nuestra propia participación en las discusiones y devoluciones a los compañeros.
-Repensamos nuestro proceso de escritura: ¿estoy progresando?, ¿di un viraje en mi producción?, ¿estoy estancado?, ¿me alejé de mi proyecto inicial?, ¿descubrí una nueva forma y estoy experimentando con eso?, etc.
-Consideramos las lecturas de los autores consagrados.
-Observamos cómo marcha lo vincular, las relaciones en el grupo.
-Criticamos a la coordinación.
¡Y todo lo que se quiera agregar!

viernes, 16 de diciembre de 2016

Evaluación de fin de año

¡Qué buen año tuvimos en El escribiente!

Fue un ciclo de mucha estabilidad de asistencia de los talleristas y en el cual funcionaron muy bien las nuevas incorporaciones (ya les prometimos que a partir del año que viene les quitamos el mote de "nuevos"), destacándose la permanencia de Miriam y Valentín, que motorizaron al grupo y le dieron una nueva identidad. Lamentablemente Laura nos dejó a mediados de año por el cambio de día de los encuentros, pero promete volver el próximo. Y otro tanto, tal vez, pase con Martín.
Tuvimos un potente programa de lectura que pudimos cumplir en tiempo y forma, tal es así que el año que viene los talleristas quieren más lecturas. Resultó Poe ser muy movilizador y como dicen en la UBA se ejecutó "la maquinaria Poe": su presencia se mantuvo durante todo el año dando brío a todos los textos. También fue de gran aporte la presencia fuerte que tuvimos este año de materiales teóricos de crítica y análisis literario que le dieron más vuelo a las devoluciones y a las apreciaciones del propio trabajo de cada tallerista. Kartun nos ofreció su aparatología de montaje de obra, Raquel sus generosas palabras en su visita al taller, James no funcionó tanto como yo esperaba pero seguramente está horadando en las profundidades, los autores realistas contemporáneos aportaron lo suyo y terminamos con el archi-súper amado por Silvia (y también por nosotros) de García Lorca que logró, entre otras cosas, que Miriam escribiera un poema en el que brilló.
También cumplimos con nuestros proyectos extras de asistencia al teatro y otros eventos literarios y lo único que nos quedó en el tintero fue el intercambio con el taller de Estela y nuestra publicación que ya muy pronto verá la luz (eso si cumplen con la entrega en tiempo y forma de los textos y podemos abocarnos a la tarea titánica de armado de semejante libro).
Lo único que lamento fue que nuestra artesanal publicación anual salió con una errata en un texto de Valentín y con un error en el prólogo debido a su edición apurada por los tiempos que nos apremiaban. Tirón de orejas para prepararla con más anticipación el próximo año y fruto inesperado: a partir de ahora también saldrá la publicación nuestra en formato digital con el bonus de los textos leídos que siempre nos reclaman nuestros amigos asistentes a las Muestras.

Valentín tuvo un año espectacular y según sus propias palabras en 1948 había anotado en un cuadernito: "hoy empieza la aventura de escribir" y manifiesta que recién ahora está concretando holgadamente ese sueño y se siente poseedor de herramientas que le permiten hacerlo mejor. Piensa seguir escribiendo mucho más y reconoce tomar de la vida toda sus motivaciones para la escritura. Las chicas le agradecen haber aportado al taller la voz masculina y él propone para el próximo año la lectura de autores populares, moción que es alentada por sus compañeras, conformándose un listado de cantautores de rock, tango y folclore. Valentín le agradece al taller el hacerlo sentir vivo y mejor en su autoestima y sus compañeras le agradecen a él su presencia, lo envidian por su enorme producción y destacan la gran evolución que ha tenido en tan poco tiempo. Todas consideraciones en las que coincido plenamente.

Miriam es otra de las talleristas que más ha escrito en el año y destacamos en ella su disfrute frente a todas las actividades, sus lecturas cada vez más atentas y críticas, su facilidad para absorber las indicaciones y sus ganas de experimentación. Ella considera que debe seguir trabajando porque sabiamente se da cuenta de lo que le falta. Nosotros aspiramos a que también se de cuenta de lo que logró y del salto sustancial que hizo con su último poema. En narrativa, por otra parte, ya está pasando de la reflexión a la ficcionalización de sus relatos, con un mayor ahínco en la búsqueda de la belleza de la forma. Ella manifiesta queel taller le cambió el humor y que se siente muy cómoda aquí. Sus compañeros valoran su gran compromiso y el potencial que tiene y que esperamos siga explotando el próximo año.

A Inés, por primera vez, debemos reconocerle que estuvo menos productiva que otros años. Por ello la insto, con cierta severidad, a que no deje pintura ni sus otras actividades porque es una persona que funciona bien bajo presión y si tiene demasiado tiempo libre lo desperdicia. Sus compañeras saltan enseguida en su defensa hablando de lo poderoso de sus textos y destacan la luminosidad que tienen (y el humor), mal que le pese a su autora que prefiere seguir siendo una cultora del Thanatos. Obviamente, coincidimos que es una persona importante en el taller y que siempre se hace sentir mucho cuando está ausente. Ella remarca que no hizo nada, que no se esforzó, que estuvo muy dispersa y que solo escribió cuando se sintió inspirada. Sabemos que la escritura se trata más de esfuerzo que de inspiración, pero hay años que uno transita con más escucha que palabra, así que un poco la disculpamos y la dejamos que transite su (no tan bien recibido por ella) cambio, al tiempo que le auguramos bellísimos y claros textos (y pinturas) para el próximo año. Silvia le remarca que no tiene que obturar lo que quiere salir.

Nélida ha tenido un año muy difícil, de buscarse a sí misma, motivo por el cual ha estado más retraída y ensimismada, pero aun así ha podido mantener en este espacio que, reconoce, lo permitió conectarse con el mundo. Dice no reconocerse como escritora, sí como escribiente pero le han gustado, afortunadamente, viejos textos suyos que ha encontrado. De eso se trata, evidentemente, de (re) encontrarse. Le gustaron todos los autores vistos y propone más rusos para el próximo año y se autopropone tratar de escribir. Nosotros estamos seguros de que renacerá en textos muy interesantes que se deben estar ya gestando en su interior. Las chicas le remarcan que en lo poco que escribió este año ya se nota una escritura diferente: más fuerte, más comprometida. Y yo me alegro de que de a poco se está animando a sacarse el corset y a escribir sin tanto control. Así que nos preparamos para lo que se vendrá.

A Silvia hay que reconocerle que sigue tan apasionada como siempre en todo lo suyo y que es un motor para le grupo, destacándose este año por sus devoluciones muy críticas y concienzudas. De hecho, reclama el mismo rigor para sus textos. En poesía se nota el trabajo cuidado en cada verso y cómo busca el preciosismo en la expresión. Ella sorprende al grupo diciendo que se siente literariamente pobre y que intentará una poesía más cotidiana y menos lírica. Enseguida es cuestionada por esta decisión, dado el nivel alcanzado en su poesía. Yo estimo que es una búsqueda más y no está mal hacerlo, de hecho su oda al frasco podría estar en ese camino. Veremos que trae el próximo año. También creo que su poesía, por cantidad y estilo, ya está madura para ir pensando en un futuro libro, por lo cual le aconsejo una clínica de poesía. De todas maneras, son decisiones que se toman despacio. Mientras tanto, puede seguir incursionando en su interesante narrativa y realizando otras búsquedas poéticas. Para terminar y dado que le encantó el programa de lectura, reclama mayor cantidad y extensión de textos. Le explico que no es recomendable esa extensión en un taller de escritura, por lo que la invito (y a sus compañeros también) al futuro taller de lectura que daré en el que nos podremos dar esos gustos. Igual insiste con sus propuestas de lectura que, por ser tantas, las mandará por mail.

Satisfechos con la tarea cumplida, a pesar de los problemas de salud que tuvimos varios de nosotros, incluida esta coordinadora, nos despedimos hasta el próximo año que arrancará en marzo con una miniclínica de los textos seleccionados para su publicación.
¡Cuánto trabajo nos espera!

¡Por eso vamos hasta la parrilla a disfrutar de una rica choripaneada que ya está invadiendo con su aroma!

¡Salud y hasta el año que viene!

viernes, 5 de agosto de 2016

Encuentro del 4 de agosto: evaluaciòn

En nuestro nuevo horario de los martes, retomamos nuestros encuentros post vacaciones, con la ausencia de Laura y la demora de Valentín, ambos por cuestiones médicas. Así que en primer lugar les pedí disculpas a mis talleristas por las molestias ocasionadas con el cambio de horario y agradecí infinitamente los ajustes que hicieron para que pudiéramos todos continuar embarcados en El escribiente, principalmente a Laura que pospuso otra actividad que realizaba en el mismo horario.
Mientras esperábamos, y para reactivarnos después del descanso, empezamos con una consigna de escritura de presentación:
-Escribir un texto autobiográfico que se ajuste a uno de estos formatos:
a)el trailer de una película de acción
b)una serie correlativa de imágenes
c)una receta de cocina
d)un prospecto médico
Fue muy graciosa la resistencia a empezar escribiendo que pusieron, pero lentamente  comenzaron a hacerlo y con resultados muy alentadores. ¡No poco fue lo que nos reímos cuando le tocó a Inés el turno de leer sus producciones y Silvìa le descubrió el prospecto debajo de la carpeta!

Luego nos dedicamos a la postergada evaluación de mitad del año y el resultado fue altamente positivo; lo más destacado fue la incorporación de los nuevos talleristas que le dio un nuevo brío e identidad al taller.
Silvia se mostró muy entusiasta, como siempre, y agradecida por los nuevos compañeros, evaluó su mejoría para la construcción de metáforas y comentó cierta inquietud que siente al creer que tiene que elegir entre poesía o narrativa, ya que aún percibe que ciertos textos “necesitan” de la narrativa. Le recordé, entonces, que nada la obliga a esa elección; puede seguir cultivando ambos géneros, aunque sus compañeros y yo la reconozcamos más genuina (¿o cómoda?) en su paleta poética. A mí, particularmente, me siguen interesando mucho sus textos narrativos.
Nélida coincidió con Silvia en lo positivo de las nuevas incorporaciones y destacó cuánto le gustaron los autores de este año y el desafío de escribir imitándoles el estilo. Dijo que le sale más el relato, pero le hice notar que sus último textos fueron cuentos propiamente dichos, con un claro conflicto. Y todos coincidimos en que está en un profundo cambio interior y que ya se empieza a ver en su evolucionada escritura.
Siguió Miriam que muy contenta explicó cómo el taller le cambió el humor y cómo superó su sensación de inferioridad al encontrar un lugar en el grupo. Todos revalorizamos la importancia de la heterogeneidad en los grupos y le reconocimos, especialmente, un estilo propio de escritura que es nuevo en el taller. Yo le destaqué el brío con el que desde el comienzo encaró las actividades del taller y su consecuente rápida evolución.
Valentín, que fue el que más produjo en esta primera etapa, también dijo sentirse muy cómodo en el grupo y hallarse dividido entre lo poético y lo narrativo. Esperamos que siga cultivando los dos hasta ver para qué lado lo llevan las palabras. Le hicimos notar cuánto evolucionó en sus devoluciones críticas y cómo comenzó en el último mes  a hablar técnicamente para  tratar de explicar lo que intenta hacer en sus propios textos.
A Inés por primera vez le tuvimos que dar la razón con su “casi nada” y reconocer que, en esta primera etapa, su producción mermó, pero son los gajes del oficio. ¡Por eso le decíamos a Valentín que aprovechara su momento de gran producción! Obviamente ella se sintió conforme con Poe y los demás autores vistos y sus compañeros le hicieron notar que a pesar de pretender seguir escribiendo de manera netamente oscura, aparece luminosidad en sus relatos (en sus cuadros también), así que coincidimos en que está luminosa a pesar de querer seguir siendo oscura.
Martín reconoció haber tenido un cuatrimestre complicado lo que le generó tantas ausencias y discontinuidad en el trabajo. Los compañeros le recordaron que esa discontinuidad también entorpece el trabajo grupal ¡porque se quedan sin sus devoluciones! También expresó su dificultad para sentarse a delinear un cuento y cómo en una hora puede escribir once poemas. A todo le contestamos. “calma”, “om”, la escritura es lineal por eso necesita tiempo, organización, revisión. Lo invitamos a concurrir más regularmente y a sentarse con sus poemas y retrabajarlos. Tal vez escondido en esos once, hay un excelente poema que espera el alumbramiento de este padre comprometido.
Fue una pena que Laura no pudiera llegar para la evaluación e intentaremos en el próximo encuentro dedicarle unos minutos ya que es una presencia valiosa para el grupo.

Mientras que, al igual que los chicos de la escuela, mis talleristas juntaban sus cosas para irse porque se nos había hecho tarde, les dije que estaba muy contenta con el trabajo realizado hasta ahora, cómo veníamos cumpliendo con el programa, las actividades extras que realizamos como la concurrencia al teatro y al café literario, el análisis más profundo de herramientas literarias de la mano de Poe, Barthes y Kartun. También les mencioné todas las actividades que tenemos programada para la segunda etapa y reconocí que por primera vez en estos cinco años me atrasé con algunas devoluciones, cosa que no me reprocharon pero que espero no se vuelvan a repetir.

Muy jocosos y repartiéndose halagos y piropos se despidieron hasta el próximo martes en que tendremos la suerte de ser visitados por nuestra querida Raquel Fernández.

lunes, 31 de agosto de 2015

Evaluación de mediados de año

Encuentro del 3 de agosto

En este encuentro nos dedicamos a la evaluación de mitad del año y cada tallerista se expresò acerca de sus logros, dificultades y nuevas metas:

Silvia, que tuvo un primer cuatrimestre de gran producción, destaca el lugar deseado que es para ella el taller y lo bien que se siente con sus compañeras. Dice no reconocerse aún como escritora y que se dispersa mucho, sin embargo fue el año que mejor asistencia tuvo y la veo en un momento muy expansivo, de experimentación. Es la que más se ha animado a traer textos en crudo y estuvo corrigiendo sistemáticamente. Le gusta mucho la poesía y aunque dice no preocuparle tener un estilo, el suyo se va evidenciando cada día más. Es muy entusiasta con las lecturas propuestas para el año y reconoce que la lectura la ordena y que lee ahora más que antes. ¡Buen provecho y a seguir así!

Nélida, que ha evolucionado mucho en su escritura, reconoce este crecimiento y agradece sentirse muy acompañada en el espacio del taller. Dice no encontrar un estilo y se pregunta si lo estará buscando. Creo que, pese a que aún experimenta, animándose a todos los géneros, se ha ido afianzando en la narración, logrando pinceladas muy pintorescas de los personajes de Avellaneda, por ejemplo. Sus compañeras también notan en ella un gran crecimiento y la ven más creativa y sensible y señalan ser sorprendidas una y otra vez con la profundidad literaria que presenta en sus textos. ¡Ladran, Sancho, señal que cabalgamos!

Inés, que sigue abrumando con su producción, aún no puede reconocerlo y dice no tener conducta para escribir. La cantidad de textos presentados demuestra lo contrario, pero ella insiste en que hace un gran esfuerzo por venir. En esta primera etapa escribió algo más de poesía, tal vez por eso expresa que no le gusta este género. (¡¡Hay que entender a los escritores!!) Su manejo de la poesía es tal que, luego de cada lectura de textos de autores consagrados o de compañeras, les dedica espontáneamente un poema; incluso escribió uno metatextual criticando mi crítica al clishé de la palabra alma (hecho que, por supuesto, ¡no será perdonado!) Y, creo que por primera vez, acepta que un texto suyo le gustó. ¡Al fin! (la Nada a veces supera la ficción)

Julieta, que pasó por muchos problemas personales en esta primera etapa, dice que pensó en dejar el taller, pero no quiso porque reconoce que escribir y leer la salva. ¡Y aún no leyó a Durás! Para ella, la diferencia de edad no representa ningún problema, ya que  prefiere relacionarse con adultos ante que con pares. Es muy autoexigente y con el poco tiempo que hace que viene ya quiere ver progresos es sus textos. Debe bajar semejante nivel de autoexigencia porque a veces esto frena su escritura. Yo le pido para esta segunda etapa un mayor compromiso con la asistencia y lectura de los textos de las compañeras, le sugiero focalizar y no pretender abarcarlo todo. ¡Escalón por escalón se sube una escalera!


No nos quedó tiempo para el cafecito, pero sí para empezar a pensar en la Muestra de Fin de Año y para felicitarlas por la evolución general que veo en todos los textos y en una actitud de “profesionalización” que cada vez se evidencia más en sus textos y en las devoluciones que les hacen a las compañeras, con incorporación -casi inconsciente, diría- de términos teóricos y técnicos adquiridos. ¡Albricias para todos!

martes, 19 de agosto de 2014

Encuentro de evaluación de mediados de año

A pesar de ser la evaluación de mitad del año, fue tan intensa que ¡¡ni paramos para el café ni el toilette!!
Creo que la conclusión evaluativa en la que coincidimos todas es que es un año tal vez un poco menos intenso que los anteriores, pero la mayor tranquilidad nos ha dejado ahondar en otras profundidades. Nos pudimos detener para leer teoría literaria (formalistas rusos), consejos de escritores (decálogos que debatimos), sistematizar algunas herramientas y recursos del lenguaje (diàlogos, caracterización de personajes, punto de vista del narrador, uso de los verbos, etc), trabajamos el cuento breve e hicimos monterrosaurios, etc., etc.
Les mencioné los avances que se evidencian en su vocabulario a la hora de criticar los textos de los compañeros o de los autores consagrados y la seguridad con que abordan algunas problemáticas. A veces no somos conscientes de cuánto se aprende al meter mano en el asunto y de cómo los fundamentos teóricos, que pasan desapercibidos en el día a día, van calando hondo en nosotros en cada nuevo quehacer.
Sólo hubo un tirón de orejas a ciertos atrasos o desórdenes con algunas devoluciones a las compañeras. Y como sabemos el comentario de todos y cada uno de nosotros es esperado en cada escrito presentado. Por eso les recordé el compromiso asumido de leer siempre los textos de los compañeros y destaco la idea de mandar las críticas por mail ante eventuales ausencias.
Gabriela esta vez se consideró mas lectora que escritora lo que nos hizo reflexionar sobre los tiempos de la escritura y las exigencias autoimpuestas, hay necesarios momentos de calma que gestan ulteriores explosiones de escritura, no hay que preocuparse por esos impasses.
Nélida se mostró especialmente contenta con la ampliación de sus lecturas y de su paleta como escritora, feliz con la espontaneidad lograda y yo añadirìa con la técnica demostrada en cada uno de sus textos.
Belén contó lo cómoda que se siente en el grupo y cómo lentamente su escritura va variando de una catarsis para sus tristezas a otra más profesional que parte de consignas del taller o autoimpuestas.
Silvia habló de su enamoramiento de Gogol y de cuanto le sirven los textos de apoyo que brindamos en el taller y de cómo se siente estimulada por la publicación de mi libro para ir pensando el propio. ¡Y esa es la idea!
Inés, como siempre, considera que no ha escrito nada o que lo ha hecho mal cuando ha sido la que más textos presentó esta primera parte del año, pero dice no reconocerse en estos nuevos textos que produce, lo que nos hizo pensar en si los escritores escriben lo que desean o lo que pueden. Yo creo que los escritores somos escritos, que no es al revés. Pero sigue abierto el debate.
Finalizamos con  la alegría de saber que Belén ganó un concurso literario y muy pronto verá materializado su cuento en un libro. ¡Felicitaciones!
Y súper pasadas de horario salieron corriendo cada una a sus hogares. Para la próxima tenemos:
-Mujer, de Nélida
-Y para qué, de Silvia
-Rincón, de Belén
-El despertar, de Inés
¡Como siempre, gracias por tan comprometida evaluación!


sábado, 1 de febrero de 2014

Último encuentro de 2013

POST REDACTADO EN DICIEMBRE Y PUBLICADO AHORA POR DESIGNIO DEL SEÑOR INTERNET

Ya nostálgica empiezo la redacción de este post, así que para evitar los lloriqueos, lo haré en forma de carta, de este modo las tengo más cerquita. Entonces, va de nuevo:



Queridas talleristas, a veces también Orlando (lo aclaro por el género):

¡Qué año hemos tenido! Si alguien había pedido intensidad en la evaluación anterior puede darse por satisfecho. Sinceramente, he superado ampliamente mis expectativas y, supongo, las de ustedes también. ¡Ustedes han generado todo esto!:
- Leímos, leímos, leímos y leímos: ¡a autores sumamente importantes y complejos! No nos quedamos con chiquitas, ni leímos un par de hojitas de cada uno, sino que libros enteros. Así pasaron Onetti, Idea, Marosa, Pradelli y Duràs. Casi logramos abarcar la totalidad de un programa de lecturas muy ambicioso propuesto al comienzo del año.
- Relacionamos algunos de estos autores con ciertos conceptos de Barthes, Benjamín y algún otro de igual talla.
- Profundizamos cuestiones de gramática, ortografìa, escritura de diálogos, intertextualidad, géneros y punto de vista del narrador (nos queda para el próximo año en carpeta: tiempos verbales y más de discurso referido).
- Vinculamos los textos de Marosa, Onetti e Idea con interasantes puestas teatrales que enriquecieron nuestras visiones acerca de ellos y vimos el video basado en la vida y obra de Onetti que fue también una joya hallada en Internet.
- Realizamos con éxito nuestra primera mateada literaria en un ambiente ligado a la pintura, nos permitimos el diálogo entre ambas artes y una sana exogamia para el grupo. Allí también nos nutrimos con los conocimientos de narración oral que compartió generosamente el querido Raúl Cuevas con nosotros.
- Tuvimos el privilegio de conversar toda una tarde con Ángela Pradelli en una nutritiva jornada para el taller (¡lástima no haber registrado audiovisualmente el momento!)
- Permitieron la entrada y salida de otros talleristas, hecho que corta un poco el trabajo pero que también le da aire. Y siempre es sano el movimiento. Así circularon Vanesa, Orlando y Gabriela. Extrañamos a Nancy, Carolina y Mabel, pero incorporamos felices a Karina.
- Fueron sumamente comprometidos con las lecturas y devoluciones a los compañeros, con la asistencia a cada encuentro a pesar de los temporales, ¡que siempre tocaban en lunes! (Sólo habría que ajustar un poco la puntualidad para el próximo año y ya anoté gustosa la modalidad de mandar mail con las crìticas en caso de ausencia. ¡Ah! y anotada la mociòn de Nélida de que ustedes hagan varios de estos post)
¿Qué más les puedo decir, chicas? ¡Han trabajado un montòn! Sí, lo màs importante de un taller de escritura es cómo y cuánto han ido evolucionando en sus propios escritos. ¡Y todo el año tuvimos textos de ustedes para analizar! Eso es genial, no crean que siempre será asì. ya habrá baches, supongo. Aunque con ustedes nunca se sabe. Verdadermaneete tienen un alto nivel de producción y se animaron a todo. No se aminalaron cuando la consigna se trataba de escribir a la manera de, que siempre era de alguno de los autores consagrados leídos, aceptaron ¿obedientemente?, ¿obsesivamente?, todas y cada una de las consignas-juego que les di. Ya varias empiezan a escribir textos por motivaciones personales y/o con miras de posibles series, escuchan atentamente las críticas de las compañeras, discuten, reflexionan (¡¡¡incluso siguen el debate cuando voy al baño!!!) y luego van incorporando en los futuros textos lo aprendido. ¿Qué màs les puedo pedir?
Estoy muy contenta con todas y cada una de ustedes: con Nèlida por su enorme plasticidad -no le teme a ninguna consigna- y la gran producción de este año, estás ampliando tu paleta y permitiéndote mayor lirismo y menos ¿cómo es que decìs vos, fijación? a la realidad. Seguìs en la búsqueda, pero hay una gran evolución en tu escritura; con Gabriela por su esfuerzo por seguir en el grupo a pesar de que la reclamaban obligaciones académicas, a pesar del poco tiempo también estuviste muy productiva y ampliaste tu paleta al permitirte el relato, creo que conocer a Marosa fue muy importante para vos y espero con ansias tu texto mal escrito, cuanto peor escrito sea y más errores de todo tipo (ortográficos, de puntuación, de cohesión, de coherencia, de pertenencia al género, etc) tenga, mejor; con Silvia por cómo mejoró su asistencia y pudo permitirse el espacio del taller, ¡cuánto provecho le sacaste!, también estuviste muy productiva y tenés varias series a medio camino, veremos cuál llega a buen puerto, que seas una esponja no es malo (creo que me malinterpretaste) sino que te nutrís mucho y ahora estás en esa etapa, ya vendrá la de dejar atrás a los padres (si conseguís el libro "Adiòs a los padres" te lo pediré prestado); con Inès, bueno, estaba contenta hasta que la escuchè decir todas las barbaridades que dijo, ¿por qué será que te cuesta tanto valorarte?, pero por otro lado como tenés mucho registro de tus compañeras espero que haga mella lo que ellas te dijeron, creo que tenés una gran sensibilidad artística y que muy bien podes unir y nutrirte de la literatura y la pintura sin desmedro de ninguna de las dos, no simepre en la vida hay que renunciar a algo para tener otra cosa que nos da placer; con Karian por su valiosa incorporación al grupo, tu agudeza y sensibilidad son aportes muy ricos y tus producciones me hacen pensar en un volcán, creo que hay mucha lava en tu interior que quiere salir, ojalá puedas arreglar los horarios para continuar viniendo el próximo añño.
Eso fue todo. ¿Mucho, no? Lo dicho: un año muy intenso que nos condiciona que el próximo no sea menor. Igual que como pasó con la publicaciòn que cada año queremos superarnos, pero ¿cómo hacer más que este? Ahora no me lo imagino, pero como el taller lo hacemos entre todas y yo me nutro con sus entusiasmos y exigencias, allá vamos 2014, a que nos sorprenda y a sorprenderlo desde El escribiente con más y mejores textos.
Feliz descanso y hasta la vuelta. Intentaré no extrañarlas pero esperare sus renovados textos con ansias
Verónica, la coordinadora de unas talleristas que superaron sus expectativas, 
todas, menos la de lograr que alguna vez comenten estos post  clickeando aquí abajito donde tristemente dice "No hay comentarios"

miércoles, 3 de julio de 2013

Encuentro del 1 de julio: evaluación de mitad del año

Por suerte no faltó nadie al encuentro (Orlando confirmó que por este año no podrá acompañarnos) y pudimos desarrollar sin inconvenientes nuestra evaluación de mitad del año.
Fue muy rico todo lo expresado acerca de los crecimientos personales, las actividades del taller y las valoraciones vertidas entre y para las mismas talleristas.
Es un orgullo ver cómo se afianzan más y más en el gozoso oficio de la escritura.
Fue tanto lo que hablamos que no quedó tiempo para pensar la muestra de fin de año, asì que solo pudimos dedicarnos a organizar nuestra primera Mateada Literaria.
Para el próximo lunes deberemos leer lo que era para este encuentro, si alguna faltaba (ver post anterior), y terminaremos de darle forma a la Mateada. Traten de escribir algo a partir de las pinturas y, si lo logran, traigan las copias para que ya se lleven las compañeras,
Creo que me estoy olvidando cosas, comenten asì las agrego.
¡Hasta el lunes!

viernes, 14 de diciembre de 2012

Encuentro del 10 de diciembre

Día de evaluación: ¡nuestro último encuentro del año!


A pesar del terrible temporal que azotó a Buenos Aires, mis talleristas -contra viento y marea- vinieron a nuestro último encuentro del año para poder evaluarlo y hacer las proyecciones para el próximo.
Fue un año muy fructífero y lleno de gratificaciones. Lo asombroso de este grupo es que, a pesar de ser un grupo inicial de taller, lograron un nivel de excelencia acorde a talleres con más camino recorrido.
Las felicité entonces por su nivel de compromiso demostrado en la asistencia, puntualidad, lecturas de los textos de las compañeras y correspondientes devoluciones: atinadas, respetuosas, profundas y concienzudas. A pesar de estar todas atravesadas por diferentes y algunas difíciles circunstancias personales, el compromiso con el grupo y la valoración por el espacio del taller fueron inamovibles; lo que lo transforma en un doble mérito.
Las devoluciones recibidas fueron captadas con mucha atención por cada una de las talleristas lo que obviamente generó una evolución en la escritura de cada una de ellas:
Nancy modificó favorablemente su lenguaje más almibarado y verborrágico del comienzo por uno más preciso y connotativo, además de pasar de una poesía más catártica a textos más poéticos y animarse incluso a escribir cuentos en los que nos sorprendió con un manejo intuitivo muy interesante de las voces narrativas;
Carolina continuó explotando los recursos de humor como la ironía y la hipérbole que ya son su marca registrada y, a pesar de que no produjo demasiado, sus textos han sido contundentes, reelaborados y originales (¡y pensar que se autoevalúa como poco creativa!) y hasta se animó a la poesía;
Inés tuvo una producción apabulladora en cantidad y lirismo, unas "nadas" que se animan al todo y no hubo consigna a la que esquivara;
Nélida fue la primera sorprendida con una producción de calidad literaria a la que cada vez le fue agregando más y más recursos, sus textos son muy cuidados y de a poco se fue animando a escribir más y más;
Gabriela tuvo una producción menor en este primer año pero da la sensación de que está rumiando concienzudamente todo lo aportado por el taller para incorporarlo en su momento a los textos, sus últimos textos dieron muestra de ello;
Silvia se incorporó ya avanzado el año con una producción anterior interesante, pero no pudimos ver su evolución en el taller debido a ausencias que interrumpieron la continuidad del trabajo, acordamos para el próximo año una inserción más sostenida.

Dado que éste era un grupo de creación, había supuesto al comenzar que necesitarían más consignas de incentivación de la creatividad, lúdicas, de escritura colectiva, etc. y por lo tanto no tenía previsto, hasta el próximo año, leer en el taller a autores consagrados. Pero como resultaron una talleristas muy motivadas, activas, participativas y de una gran producción personal, decidí en la segunda mitad del año incorporar esas lecturas, ya que estaban listas para empezar a aprender de los grandes y afrontar el desafío de la crítica.
No nos quedamos con chiquitas y comenzamos con la Pizarnik. Fue muy curioso lo que sucedió con ella ya que al principio parecía que había despertado más rechazo o fastidio que gusto, pero el análisis en el taller dio sus frutos y más de una terminó amando a esta enormísima poeta de Avellaneda, incluso abundaron los poemas escritos en su homenaje. Estoy segura que la poesía de cada una ya no será igual después de haber conocido a Alejandra (¡Y el año que viene leeremos más de ella!). Después nos metimos con Cortázar ¿y cómo no aprender de este maestro del cuento?. Finalizamos con Melville y ahí sí que quedaron para siempre perturbadas y muchas cosas más que por ahora preferiría no decir.
Los comentarios críticos -tanto a los escritores consagrados como a las compañeras- si bien desde el principio fueron abundantes y acertadas, con el paso del tiempo se fueron haciendo más precisos, más técnicos, más profundos y polifacéticos. Estoy muy contenta con esta evolución.
En fin, estoy muy orgullosa de este grupo, de sus avances, de sus lecturas, de sus escrituras, de su don de gentes, de su compromiso y valoración del espacio. Han ampliado enormente mis expectativas, que se correspondían a las de un grupo inicial en formación, y  he debido lidiar, afortunadamente, con un grupo exigente (por el deseo de autosuperación y avidez por la literatura) de talleristas más consolidadas. Ya sé que estoy diciendo muchas cosas buenas, pero son ciertas. Y saben que si hubiera cosas negativas también las diría, así que ténganlas por bien merecidas. La prestigiosa Muestra de Fin de Año dio muestra, precisamente, de la calidad de este taller que entre todas construímos.
Para el próximo año son muchos los proyectos, las ideas, los autores, pero ahora llegó la hora del merecido descanso y me voy a despedir con una lista provisoria (siempre son provisorias estas listas) de autores que me pidieron que les recomiende para que vayan leyendo solas.
Les deseo a todas muy felices vacaciones y me despido feliz de saber que este año de taller no pasó en vano por sus vidas (tampoco por la mía), me despido con la seguridad de que ya no escribiremos ni leeremos igual que al comenzar. ¡Gracias a todas y hasta el año que viene!

La lista

Cuentos de Cortázar (especialemente para Nancy y todas las que quieran prestar atención al punto de vista del narrador y saltos tempoespaciales)
Cuentos de Quiroga
Novelas de Dostoievski (a mí la que más me gusta es Los hermanos Karamazov)
Novelas de Kafka (hay que leer La metamorfosis)
Algunos cuentos de Borges no son difícles para leerlos en soledad (Emma Zunz, El fin, los de El Aleph, La cautiva, etc)
Madame Bovary, de Flaubert
después sigo!!

¡Y no se olviden del festejo culinario de este lunes!

lunes, 2 de julio de 2012

Encuentro del 2 de julio -Evaluación-

Haciéndome eco de lo dicho, ¡escribo este post recién idas mis talleristas!
¡Qué jornada de evaluación intensa hemos tenido!
Nos dedicamos las dos horas (un poco menos en realidad porque hubo rezagadas) a evaluar nuestro trabajo  de la primera parte del año.
La evaluación es altamente positiva y, en líneas generales, todas destacaron que están muy contentas y satisfechas con el taller, el grupo de trabajo y el avance en la propia escritura. Por mi parte, coincido ampliamente con esto y también estoy muy contenta y asombrada por la pronta conformación de un grupo muy afectuoso, respetuoso, apasionado y de rápida evolución. Me siento muy gratificada y es un grato honor y desafío mantener este nivel de producciones y de interrelaciones personales. Es un grupo de cuidado, ¡en el doble sentido!
Para la segunda parte del año trataremos de darle mayor fluidez a las devoluciones y empezaremos a incorporar la lectura de textos consagrados, una actividad que tenía pensada para el próximo año, pero dada la rápida maduración del grupo creo que ya es necesario. De la misma manera, ya empezamos a trabajar con consignas más específicas a problemáticas de la literatura, como por ejemplo...

¡Consigna para el receso! (Para problematizar y profundizar el punto de vista del narrrador)
- Pensar y escribir una historia muy sencilla (se puede partir de las preguntas básicas del periodismo -qué, cómo, dónde, cuándo, quiénes- o de una imagen y describir lo que en ella sucede, lo que sucedió antes y lo que sucederá después). La idea es que no sean más que dos párrafos, pero que al momento de escribirla sí tengan concientizado qué punto de vista tendrá el narrador elegido. Es decir, que antes de escribir decidan quién será el narrador de esa pequeña historia, pensando el más apropiado para la misma (¿Es mejor que sea su protagonista quién narre? ¿O un narrador ajeno? ¿En primera persona para que sea más vívido o en tercera para marcar lejanía y menos implicancia en el relato? ¿Un narrador que sepa todo o que lo descubra conjuntamente con sus personajes? ¿Un narrador que describe a medida que suceden los hechos o cuando los hechos ya han transcurrido?, etc.). Luego indicar las características del narrador utilizado (persona gramatical, grado de participación y grado de conocimiento). Tener en cuenta que esta es la primera parte de una consigna grupal, de manera tal que sí esta vez les pido a todas que la traigan resuelta, ya que la continuaremos en el taller al retomar los encuentros.

Para después del receso también tenemos para analizar los textos:
- Las dos versiones de "Yo no sé mira", de Nancy
- "Ruidos", de Inés
- "El miedo", de Nélida
- "Arráncame la vida", de Mabel

¡Muy contenta con el grupo, sus avances y los resultados positivos de la evaluación, me despido hasta la próxima!

PD: Ir pensando lugares posibles, artistas musicales que nos puedan acompañar (y sin cobrarnos), si juntamos dinero para una pequeña publicación en papel y cómo sería la misma... ¡y todo lo que se les ocurra para la muestra de fin de año!
PD2: Ir mandando las biografías para el blog, en el estilo que prefieran (más literaturizadas o más formales, en primera o en tercera persona, etc.) y los textos que me faltan para la primera muestra virtual del trabajo de ustedes. La idea es postearlo esta semana como cierre de esta primera etapa del año.
Menos mal que tiene vacaciones después, ¿no?