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jueves, 24 de noviembre de 2016

Nuestra muestra de fin de año

Realizamos este sábado pasado la Muestra de Fin de Año del taller. En esta ocasión, era más especial aun que las anteriores porque estábamos festejando ¡¡nuestros primeros cinco años!!
El CMA nos recibió con sus bellas instalaciones.


Nuestros queridos familiares y amigos empezaron a llegar, incluso antes de la hora señalada, pero ya teníamos todo listo para recibirlos, gracias a Ezequiel que nos dio una mano enorme con la tecnología que necesitábamos para tener buen sonido e imagen.







Recibimos a los amigos con una selección de lindos videos musicales y la exhibición de un pequeño museo que recoge las publicaciones del taller y las producciones de nuestros invitados en cada una de nuestras muestras anteriores.


Y a las 18,30 en punto dimos por inaugurada la muestra con Ritualitos, un bello tema que interpretó nuestra querida Nancy Scholz, ex tallerista, invitada como guitarrista y vocalista.





Ritualitos que uno inventa para vivir, dice la canción. Y precisamente de rituales hablé en la apertura y bienvenida.






A continuación, la primera ronda de lecturas:
Valentín rompió el hielo con un poema dedicado a las mujeres y especialmente a su hija.
Siguió Nélida con su relato Juegos y concluyó la ronda Inés, con Depresium, la supuesta lectura de un prospecto médico que explicaría por qué es cómo es.


En la segunda ronda tuvimos a Silvia, que leyó un sentido poema dedicado a su abuela y la siguió Miriam que se lució con la lectura de su primer cuento.

 Luego retomó la palabra Silvia para presentar un bloque audiovisual en homenaje a su amado Federico García Lorca.

Después siguió el turno de los ex talleristas, que fueron invitados especialmente para este festejo. Leyó primero Nancy tres simpáticos microrrelatos, la siguió Julietita con su inquietante “Cristal” y cerró la ronda Orlando, con la narración de Pedro y su maestro.

Luego quise sorprender y homenajear a mis talleristas con un video que recopila lo mucho que hicimos durante estos cinco años.








Y a continuación presenté a nuestras grandes poetas invitadas, que ya nos había acompañado en 2014 y 2016 en el taller cuando leímos, Soñar con agua e Interrumpidas, respectivamente.


















No quería terminar nunca la charla, pero llegaba la hora de dar la consigna para el público e ir a nuestro especial brindis, así que escuchamos un par más de temas en la dulce voz de Nancy y nos fuimos a soplar las velitas.




Después del ágape, algunos valientes leyeron sus heptapoemas y terminamos el encuentro agradeciendo a todos los que hicieron posible que el evento y a todos aquellos que nos acompañan día a día, contradiciendo a M. Duràs y su afirmación de que no hay nadie que soporte a un escritor. Seremos terribles, puede ser, pero queribles también. ¿O no?

lunes, 15 de agosto de 2016

Encuentro del 9: ¡Nos visita Raquel Fernández!

Hoy tuvimos la alegría de recibir en el taller a la poeta Raquel Fernández. Silvia la recibió con un afectuoso abrazo y al grito de “mi poeta favorita”, así que sin mediar más presentaciones nos pusimos enseguida a hablar de poesía y sus alrededores.
Raquel nos contó de que acaba recientemente de terminar su último trabajo que gira en torno a poetas suicidas y hablamos acerca de su prolífica producción y cómo se le ocurren los poemas en serie. Más adelante nos dirá que al comienzo escribía poemas sueltos, peor a esta altura del camino ya es más habitual que se le ocurran de manera seriada.
También hablamos de la falta que hay en Avellaneda de un lugar destacado para la literatura contemporánea de calidad y cómo cuesta ingresar en diferentes instituciones vinculadas a la escritura. Ahí reconocimos el valor del Café Literario La palabra que sana que coordina aquel junto a Claudia Vázquez todos los segundo sábados de cada mes. Un espacio pensado para darle cabida a autores locales.
Pasamos luego a hablar de las vicisitudes que conlleva el arduo proceso de la edición y la posibilidad que brindan algunos concursos literarios que nos recomendó.
Abordadas estas cuestiones laterales, nos abocamos un poco más a su poesía y le comentamos qué material suyo habíamos leído en el taller y cómo valoramos su escritura. Aquí mencionamos la valentía que tiene a la hora de mezclar vocabulario informal, coloquialismos que lindan con lo soez en un poema lírico de fuerte metaforizaciòn. Y ella nos confesó que llega un momento de la vida /de la escritura en que uno se pregunta: “¿Qué te interesa más, lo que vos querés decir o lo que los otros digan de vos?”
Raquel escribe para ella y con más de cien premios ganados ya no necesita agradar a ningún jurado más.
También hablamos de su libro Hermano, escrito desde el dolor de su pérdida y reconoce que hoy lo escribiría distinto, lo que nos hace reflexionar sobre la implicancia de la subjetividad de la escritura y la importancia de darle a leer a otros o dejar reposar los textos para poder evaluarlos más objetivamente.
No podía faltar la mención de Alejandra Pizarnik y nos recordó La bucanera de Pernambuco, un texto en el que la gran poeta utiliza un lenguaje soez y explicito. Así arribamos al concepto de “incomodar”, algo que debería ser el leiv motiv de la literatura.
Pasamos a pensar, merced a otra de las preguntas de Silvia que no se cansaba de indagar a su ídola, cuáles son las motivaciones internas al momento de escribir y cómo nos desprendemos luego de esos dolores. Raquel nos contó que cuando escribe para Chica posmo es precisamente un escape, una fuga a tanta oscuridad de algunos de sus poemarios.
Esta vez tomamos poco café, nada de licor; parece que nos embriagaba Raquel y ya pasada la hora seguíamos preguntándole cosas y escuchando sus sentencias: “Me interesa más el fondo que la forma”, “El texto se tiene que sostener solito”, “No hay que alejarse de la gente”, "En narrativa una buena historia es fundamental” y la que más me gustó: “Ahora me doy permiso y escribo como quiero”.
Y de eso se trata la buena literatura, de escribir lo más genuinamente que podamos
¡Gracias, querida Raquel Fernández, por visitarnos y compartir con nosotros tus experiencias de vida y tu palabra!

martes, 7 de octubre de 2014

Encuentro del 6 de octubre: ¡¡nos visita Estela Zanlungo!

Tuvimos el honor y la alegría de que la poeta Estela Zanlungo nos visitara para compartir con ella la lectura de su primer y premiado libro, Soñar con agua, publicado por Ediciones Del Dock, en 2013, gracias al premio que ganò su autora en 2012 del prestigioso Fondo Nacional de las Artes.
Para ver más fotos clickear aquí

La charla comenzó aún antes de que Estela pudiera sentarse, la poesía nos convocaba, teníamos a su autora a tiro y ella fue muy generosa y genuina en sus respuestas. Nos confesó, casi de entrada, que no sabía si era publicable su libro, mostrándonos así cuánto duda uno acerca de su producción, a diferencia de otras personas más narcisistas que, desde la vereda de enfrente, escriben y publican sin tomarse el tiempo de hacer descansar sus textos y reconsiderar la calidad para su publicación. Hablamos de la escritura genuina, de las obsesiones de cada escritor y nos contó acerca del proyecto de su siguiente libro, de temática social y cómo en él ¡se encuentra escribiendo textos que remite nuevamente al agua! Admite que no puede escribir acerca de lo social si no lo pasa por ella, por su subjetividad, por lo femenino.
También nos contó acerca del trabajo intenso que hizo en clínica con Liliana Lukin hasta llegar a la maqueta principal del libro, ¡más de cuarenta versiones reconoce haber hecho! Y luego, como en una segunda instancia, en clínica con Lisandro Gallardón, ya se sentía más confiada y pudo d el toque final al libro. Reconoció y compartimos la importancia del quehacer literario en talleres y cómo a partir de ello la escritura se va haciendo más y más literaria cada vez. Hablamos acerca de cómo evitar la tentación de la anécdota, cómo esta debe servir apenas como un estímulo o punto de partida para la escritura, pero luego cómo va virando y transformándose en algo literario en cada corrección y reescritura.
También nos recomendó unos libros teóricos acerca de la poesía, que está actualmente publicando Editorial del Dock y que pronto adquiriremos para consulta en el taller y asì continuamos disfrutando una grata tarde, pensando que a la poesía "hay que acercarse desde la música, dejándose atrapar por su perfume, no queriendo entenderla o desde lo racional". En todo caso, la instancia del sentido vendrá después, en el mejor de los casos.
Las talleristas le leyeron a Estela sus críticas acerca del libro, los poemas que escribieron a partir de su lectura, brindamos con un rico vinito, escuchamos los poemas en la sutil voz de su autora, nos sacamos fotos, le dimos los libros para llevarnos su autógrafo y terminamos la tarde noche con una sonrisa en el alma.

¡¡Gracias, Estela, por tu generosa visita!! ¡¡Hasta el próximo libro!!

martes, 27 de agosto de 2013

Encuentro del 26 de agosto: ¡con Ángela Pradelli!

Sin saber que era el Día internacional del cronopio, nos reunimos con las talleristas (hubo, lamentablemente, algunas ausencias) y la segunda invitada de lujo al taller: Ángela Pradelli y nos quedamos, pasado nuestro horario habitual, haciendo más y más preguntas. Pero vayamos por partes.
Lo primero que hicimos fue preguntarle si la enredadera que espía lunes a lunes nuestros encuentros era, efectivamente, la ampelopsis. Y confirmó nuestra sospecha: la misma planta que va tejiendo la trama de su novela, "El lugar del padre", es la que, desde su puesto de honor, iba a celebrar nuestro encuentro. Sincronicidades, que las hay, las hay.
Seguimos con una rápida presentación de las talleristas y un punteo por los temas que queríamos tocar con esta autora de Turdera, que tan gentilmente había aceptado nuestra invitación y ahora compartía los mates con nosotras.
Comenzamos entonces hablando del minimalismo, Pradelli se confesó amante de Carver, y le comentamos que si bien veíamos en su novela elementos minimalistas, también considerábamos otros aspectos que la alejaban del género. Entonces nos explicó que no trabaja ceñida a ningún género, ya que "me ahoga encasillarme en un género" y mencionó cómo su supuesto libro de ensayo "En búsqueda del lenguaje" tiene poesía, cartas y tantos otros tipos textuales en él. "Cierra y abre con poesía- nos confesó pícara- pero como estaban en prosa no se dieron cuenta".
La tarde prometía y la ampelopsis  nos guiñaba un ojo, cómplice.
Luego nos contó cómo transitó por el taller de narrativa de Saccomano y como él le sugirió que hiciera un libro con una serie de textos que ella tenía: "acá tenés una novela", le había dicho. Y Ángela, sin saberlo en ese entonces, empezó a armar su primera novela: "Amigas mías", con la que luego ganó el concurso de Emecé. Para conocimiento de mis talleristas, contó los temores y dudas que tenía en ese momento sobre su novela, si es que lo era, sobre presentarla, etc. Una buena lección.
Así nos sumergió en la próxima anécdota que fue para alquilar balcones:
El día que le dieron el premio Clarín, su vecino Ramón, en desconocimiento absoluto de su presencia en la novela, estaba viendo la televisión, muy emocionado y contento por su vecina, hasta que escucha: "la novela en la que la narradora conversa con su vecino Ramón..." ¡Él se había transformado en un personaje de novela! Y así lo supo explicar con total lucidez cuando lo entrevistaron en una presentación del libro. En esa oportunidad declaró que "El lugar del padre" fue la única novela que leyó en su vida y agregó con toda simpleza y sabiduría: "Yo no sé nada de todo el análisis literario e interesante que ustedes hacen, pero ustedes nunca sabrán lo que es ser un personaje de novela". Y desde entonces soporta con estoicismo y gozo que la panadera se mofe de él por la tintura o que en el boliche, quizá, se burlen por "arrugarle" a la tetona. Él cumple con su destino de personaje. Macedonio se haría una fiesta y lo invitaría con una cervecita. La ampelopsis se acomodaba en primera fila.
Luego nos entreramos que la loca era del Burzaco de la infancia de Ángela, recordamos que por entonces ser ferroviario era todo un privilegio y otra vez nos arremangamos a luchar con las palabras.
"Detesto los adjetivos", nos confesó y agregó que le gustan leer relatos del padre y que cuando se le ocurrió escribir esta novela tuvo miedo de desbarrancar, la temática casi propiciaba eso. Pero es hija y nieta de ferroviarios, así que no iba a descarrilarse tan fácil. De manera tal que decidió contar la historia de Ramón para contar la historia del padre, tal como sugiere Piglia, cuando dice que cada historia tiene una historia paralela. Y lo logró.
Después seguimos metiéndonos más y más en la cocina de la escritura y así supimos que ella para escribir necesita ver la imagen, "el pensamiento del personaje sobre la escena no transmite, lo que narra mejor son los sentidos". Muchas talleristas confirmaban que habían "visto" a los personajes y muchas nos ilusionamos con ver la novela llevada al cine de la mano de Sorín, por ejemplo. ¿Por qué no?
La tarde también alcanzó para que pudiera hacernos algunas recomendaciones, entre ellas: "Vida de mi padre y otros ensayos" (no recuerdo el autor pero espero que alguna tallerista lo recuerde), "El principiante", de Carver (cuentos principiantes pero no intervenidos por su voraz editor que llegó a podarle hasta el 80% de sus textos publicados) y textos de Esther Gross.
Pero todo llega a su fin y mientras la ampelopsis se abrigaba contra la pared porque había llegado la noche y el frío, nos enteramos de proyectos que tiene en marcha, como un futuro libro para jóvenes que trata el difícil tema de la identidad restituida y la escritura de cuentos que abordan enfermedades neurológicas como la demencia semántica.
La verdad es que no nos queríamos ir, queríamos seguir toda la noche, pero bueno, debimos resignarnos y quedarnos con sus autógrafos y fotos como marca de que estuvimos con ella. Los remises tocaban timbre en la puerta y la ampelopsis movía sus ramas secas por el invierno a modo de saludo mientras susurraba. "Hasta siempre, Angie, volvé cuando quieras, te esperamos"


¡Gracias, Ángela Pradelli, por ser parte de este encuentro, por tu generosidad y por compartir con nosotras tu experiencia!

Para la próxima analizaremos:
- "Doña Solita", de Silvia
- La carta elaborada por Gabriela, Nélida y Vanesa
- "Consigna cuadros", de Inés
-"Medianoche", de Nélida
y aprovecharemos para trabajar alguna cuestión teórica como discurso referido o tiempos verbales.
Les recuerdo la consigna de escribir un relato todo lo minimalista que puedan: lenguaje austero, pocos personajes, pocas acciones, final abierto, mínimos elementos, ausencia de simbolismos, etc. Se sugiere la lectura previa del texto de Costa Picaso acerca de Carver y el minimalismo linkeado en el post anterior.

martes, 30 de julio de 2013

Mateada literaria del 29 de julio

Esta vez nuestro encuentro fue especial, ya que lo hicimos rodeadas de público y en el PSOE, que gentilmente nos invitó para que llevemos a cabo allí nuestra Mateada Literaria.

En el estético marco de la Exposición pictórica "Òleos, acrìlicos y texturas" de los artistas Inés Rivarossa, Juan Carlos Cereceda, Alejandra del Valle Oviedo y Nora Sollosqui se llevó a cabo este particular encuentro.

Realizó la apertura la cantante Carmen Simone que nos deleitó con unos tangos y terminamos todos entonando Naranjo en flor.
Luego quiso compartir con nosotros unas reflexiones, acerca de la relación entre pintura y escritura, el Secretario de Cultura del PSOE, Andrés Hernández Díaz de Espada.

Entonces comenzamos nuestro trabajo. Inès dio lectura a su texto "Otras islas", inspirado en la obra de Cereceda, "Frío, soledad y desamparo". En su relato remarcamos la importancia de la otredad en la mirada, en la multiplicidad de interpretaciones que despierta tanto un texto como una pintura, con interesantes observaciones de los asistentes y los artistas plásticos en cuestión. Lo mismo sucedió al analizar "Zapatillas de satén", de Gabriela, basado en el acrílico de Oviedo. En él destacamos lo sugerente de la descripción e hicimos algunas observaciones sobre el ritmo y estructura del poema. Luego continuamos con el texto de Nélida, que también se inspiró en una obra de Alejandra, en "Bote", y lo leímos como un epígrafe de la pintura, ya que tiene un anclaje muy marcado.

Terminada esta primera parte, nos abocamos a lo más esperado por la concurrencia: las consignas de escritura. Leímos a manera de estímulo: "Formas falsas", de Vanesa, "Mortal", de Inès, "D", de Gabriela para la consigna de escribir un texto cuyas palabras tengan todas la misma inicial. Luego "Adelante, bebé creciendo", de Nélida y "ABC", de Karina para la consigna de escribir con iniciales que formen el abecedario y finalizamos con la propuesta de escribir una historia en tan solo seis palabras, que ilustramos con los textos de Nélida y Silvia.

Hicimos una pausa para tomar los mates, comer los bizcochitos y dejar escribir a los invitados. Fue muy llamativo con cuánto entusiasmo se dedicaron a resolver las consignas, ¡tanto que algunos ni probaron un mate! Y al terminar la pausa, nos sorprendieron con una prolífica producción de muy alta calidad, que leyeron a viva voz. Tal es así que les pedimos que las envíen por mail y las pondremos muy pronto aquí.

Terminamos este evento con la querida participación de Raúl Cuevas que nos regaló sus cuentos y
compartió con nosotros su afianzada experiencia como narrador. Entre otras cosas nos dijo que elige un cuento para narrar cuando se le mete en el corazón y no puede dejar de contarlo a sus amigos, parientes, alumnos...
Y tal vez de eso se trate todo, la escritura, la pintura, la narración: hacemos lo que hacemos cuando nos apasionamos y no podemos dejar de hacerlo ni queriendo.


He aquí varias de las fotos del evento:

Mateada literaria 2013
¡Gracias a todos por acompañarnos, participar con tanto entusiasmo y hasta nuestra próxima mateada!

POST EN PREPARACIÔN